Como un trago de tequila atravesándote la garganta, como subirte en el primer vagón de una montaña rusa, como escuchar una canción por primera vez y que se convierta en tu favorita, como el sushi o nadar en el mar helado.
Así es estar contigo. Es atreverse a todo, apostar por ti, lanzarse con los ojos cerrados. Porque tu no mereces un amor a medias. Tengo el presentimiento de que siempre estarás ahí con tu sonrisita de pillo y tus ojos de "hoy no he dormido nada". Abriéndome camino entre toda esa sociedad llena de falsedad. Pasando de todo, y enseñándome a hacer de todo.
Porque así funciona esto ¿no? Tu me animas a ser circense mientras yo te enseño inglés. Hoy por ti, mañana por mi.
Confías en mi en lo inconfiable, hasta el punto de quererme enseñar a conducir, a mi, que soy la persona mas distraída que te puedas encontrar. Hasta el punto de contarme las cosas que te ocurren, y escuchar todo lo que me pasa a mi. Me aguantas lo inaguantable, mis días grises y los demasiado rosas.
Y seguiré pasando horas muertas hablando contigo, colgada de tu cuello. Seguiré marcándote con ese pintalabios rojo. Seguiré contando tus lunares. Y seguiré aquí. Escuchándote, apoyándote en lo que sea, y acompañándote en cada uno de tus viajes.
Porque cada vez que estás cerca, las piernas me tiemblan y el corazón se acelera. Y esa, sin duda, es la mejor sensación que he tenido.
TE AMO.

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