sábado, 22 de marzo de 2014

22.O3.2O14

Desperté exaltada. Necesitaba verlo y mirar fijamente sus ojos para encontrar una sola respuesta a las ochenta y dos dudas, que surgieron en mi, la noche anterior. 
Antes de encontrarlo en el lugar de siempre, descarté toda posibilidad de que lograra responder con palabras lo mucho  que necesitaba aclarar; sin embargo, una pregunta seguía dando vueltas por mi cabeza y supuse entonces que era la que debía salir de mis labios en aquel momento.
Caminamos, sostuve su mano y lo miré. Todo comenzó a desparecer, mis dudas también, aquella idea que seguía intacta se empezó a alejar al ver que la contestación era demasiado evidente en sus pupilas. 
Sí, definitivamente quería lo mismo que yo. Quería caminar de la mano, acariciarme el pelo, sostener mi cabeza sobre su pecho, abrazarme, quererme... infinitas veces más. <3




domingo, 16 de marzo de 2014

16.O3.2O14

Como un trago de tequila atravesándote la garganta, como subirte en el primer vagón de una montaña rusa, como escuchar una canción por primera vez y que se convierta en tu favorita, como el sushi o nadar en el mar helado.

Así es estar contigo. Es atreverse a todo, apostar por ti, lanzarse con los ojos cerrados. Porque tu no mereces un amor a medias. Tengo el presentimiento de que siempre estarás ahí con tu sonrisita de pillo y tus ojos de "hoy no he dormido nada". Abriéndome camino entre toda esa sociedad llena de falsedad. Pasando de todo, y enseñándome a hacer de todo.

Porque así funciona esto ¿no? Tu me animas a ser circense mientras yo te enseño inglés. Hoy por ti, mañana por mi. 
Confías en mi en lo inconfiable, hasta el punto de quererme enseñar a conducir, a mi, que soy la persona mas distraída que te puedas encontrar. Hasta el punto de contarme las cosas que te ocurren, y escuchar todo lo que me pasa a mi. Me aguantas lo inaguantable, mis días grises y los demasiado rosas.

Y seguiré pasando horas muertas hablando contigo, colgada de tu cuello. Seguiré marcándote con ese pintalabios rojo. Seguiré contando tus lunares. Y seguiré aquí. Escuchándote, apoyándote en lo que sea, y acompañándote en cada uno de tus viajes. 
Porque cada vez que estás cerca, las piernas me tiemblan y el corazón se acelera. Y esa, sin duda, es la mejor sensación que he tenido. 



TE AMO.